lunes, 29 de noviembre de 2010

Los Fugitivos - Alejo Carpentier

Biografía de Alejo Carpentier:
Alejo Carpentier nace en La Habana el 26 de diciembre de 1904, hijo de un arquitecto francés y de una rusa de refinada educación.
Estudia sus primeros años en La Habana y, a la edad de doce años, se traslada con su familia a París, asistiendo durante unos años al liceo de Jeanson de Sailly.
Se inicia en los estudios musicales con su madre, desarrollando una intensa vocación musical que se reflejará a lo largo de toda su obra. 
Ya de regreso a Cuba, comienza a estudiar la carrera de Arquitectura, que finalmente no acabaría. 
Empieza a trabajar como periodista y a participar en movimientos políticos izquierdistas, formando parte, entre 1923 y 1924, del "Grupo Minorista" que abogaba por una renovación de los valores nacionales de Cuba. Más tarde, se incorpora a las movilizaciones políticas contra Machado y el imperialismo norteamericano. 
Es encarcelado, y será en prisión donde escribirá su primera novela; "Écue-Yamba-Ó", publicada en España en 1933.En el año 1928, una vez recuperada la libertad, se exilia a Francia donde permanece hasta 1939, siendo uno de los pocos hispanoamericanos que forma parte del movimiento surrealista, del que acabará renegando. Llegó a escribir para la revista "Révolution surréaliste" por encargo expreso del poeta y crítico literario francés André Breton. 
Posteriormente, vuelve a Cuba y trabaja en la radio y lleva a cabo importantes investigaciones sobre la música popular cubana. 
Viaja por México y Haití donde se interesa por las revueltas de los esclavos del siglo XVIII. De esta inquietud nace su primera gran obra "El reino de este mundo" (1949), que marcó el inicio de una larga carrera literaria caracterizada por el análisis cultural que hace de la América Latina. En dicha novela narra la historia de la revolución haitiana y del tirano del siglo XIX Henri Christophe. 
En 1945 marcha a vivir a Caracas y no vuelve a Cuba hasta 1956, año en el que se produjo el triunfo de la Revolución castrista. Desempeñará diversos cargos diplomáticos para el gobierno revolucionario. 
En 1976 es galardonado con el Premio Cervantes de Literatura. 
Muere en 1980 en París, donde era embajador de Cuba. 
Se le considera el primer representante del llamado "Realismo mágico" que él consideraba patrimonio del continente americano. Defiende lo "real maravilloso" frente a lo "maravilloso surrealista" que considera artificioso.


Los fugitivos:
  Este es un triste cuento, que nos adentra en la penurias que sufre Cimarrón, un esclavo negro que se aventura a huir del ingenio a donde pertenecía, saliendo en su captura el capataz del ingenio con una cuadrilla y varios perros, de los cuales uno se desvió hacia donde lo guiara su olfato, el olor a negro se perdía en el tronco de un árbol, pero el perro, que así se llamaba, ya que no tenia nombre, ya cansado y confundido por el olor a celo de una hembra se tira a descansar e ubicar el olor que por naturaleza despertaba sus instintos de macho restándole importancia a su objetivo, la captura del negro Cimarrón, aventurandose hacia el monte, lugar de donde venia el olor de celo, al irse acercando escucho fuertes ladridos un tanto alobados que le hicieron recapacitar, lo atemorizaron y se volvió sobre sus pasos ya recorridos.
Ya agotado, buscando un lugar donde pasar de mejor manera la noche el olor a negro se fue acentuando y de ésta manera encontró al negro Cimarrón, con su calzón rayado y quien yacía boca abajo y profundamente dormido, Perro estuvo a punto de arrojarse sobre él, siguiendo la consigna dada de madrugada en el ingenio, pero como a sus oídos llegaban los ladridos feroces de la pelea de machos, prefirió quedarse al lado del hombre, acercándose con las orejas desconfiadas y ovillándose a un lado del negro, al alba, Cimarrón le echo un brazo encima y Perro se acurruco buscando calor. Ambos estaban ahora en plena fuga, con los nervios estremecidos por la misma pesadilla.
  Por hábito, Cimarrón y Perro se levantaron al escuchar la lejana campana del ingenio, la revelación de que habían dormido juntos los enderezó de un salto. Se miraron largamente, Perro ofreciéndose a tomar dueño, el negro ansioso de recuperar alguna amistad. ¿te vas conmigo?, preguntó Cimarrón, Perro lo siguió dócilmente, Perro había cambiado de bando.
  Los primeros días Perro y Cimarrón extrañaban la seguridad y comida del ingenio y poco a poco , ambos se habituaron a ponerse a la caza desde el alba, poco a poco olvidaron los tiempos en que habían comido con regularidad, se devoraban lo que agarraban, engullendo lo más posible a sabiendas la incertidumbre del tiempo que pasaría para otra comida.
  Vivian en una caverna bien oculta por la exuberante flora que existía, un día Perro, se puso a matar su ocio escarbando dentro de la caverna, topándose con un costillar tan apolillado, que al sacarlo se resquebrajo totalmente, no así un cráneo humano que llevo a los pies de Cimarrón, éste al verlo se asusto tanto que determino dejar de inmediato su seguro escondite, buscando una cueva de techo tan bajo, que Cimarrón tenia que entrar a cuatro patas. Ante una supuesta seguridad, poco a poco se aventuro Cimarrón a arrimarse al camino, en donde espiaba día con día a los viajantes que por allí pasaban, llegando a asaltarlos y quitarles sus pertenencias, también acusado por el deseo de macho se aventuro hasta las cercanías del ingenio, en donde abuso de una negrita que se dirigía al río, así fue pasando su vida, no contento con ello gastaba el dinero que obtenía de sus asaltos en embriagarse, Perro, noto el cambio que sufría su nuevo amo y aborrecía el raro olor que de un tiempo para acá, despedía por la boca el negro Cimarrón. Hasta que un día que permaneció más tiempo del prudente en casa de una mujer, llegaron los de la cuadrilla del ingenio y lo capturaron, esposándole manos y pies ante la vista de Perro, el cual puso pies en polvorosa y huyo hacia el monte en donde nuevamente percibió el olor a hembra y esta vez si enfrento a la jauría de machos, saliendo triunfante y ganado a una preciosa hembra gris, pasado un tiempo y de pronto apareció ante Perro el negro Cimarrón, unas cadenas rotas le colgaban de sus manos, Perro reconoció a Cimarrón y se le acerco lentamente, oliéndolo y dando vueltas a su rededor, Cimarrón le llamaba Perro, Perro, y al tratar de acariciarlo, fue estirar la mano y Perro se abalanzó contra su cuello y lo mato, obedeciendo quizá una lejana orden dada hacia tiempo.
Personajes:
Cimarrón: un esclavo negro que se aventura a huir del ingenio a donde pertenecía.
Perro: Le llamaban así (Perro), se desvió de su objetivo porque olía a hembra. Su objetivo: La captura del negro.
Personajes secundarios: La jauría, la perra gris, la negra.
Contexto:
En  las cercanías de un ingenio. Se remonta a los tiempos en los que existía la esclavitud, en donde la raza ‘negra’ era explotada. Histórico, rural.
Tipo de narrador:
Omnisciente.
                    

                                                                     Publicado por Nicolás Milla Casanova.

3 comentarios:

  1. Bellísimo cuento, eso sí, muy deprimente. Vidas y destinos ingratos y sin salida.

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  2. Bellísimo cuento, eso sí, muy deprimente. Vidas y destinos ingratos y sin salida.

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